“Creo, Señor; aumenta mi fe”




La noche, tiempo de salvación




HOMILÍA MISA PONTIFICAL DE PENTECOSTÉS 2011

El Rocío, 12 de Junio de 2011

En la fiesta de Pentecostés, el Señor nos repite sus palabras: “Como el Padre me ha enviado, así os envío yo” . Pentecostés es la fiesta de la misión de la Iglesia. Como cristianos estamos empujados a dar testimonio del Señor en medio de nuestro mundo, a pesar de nuestras debilidades. Los apóstoles eran débiles como nosotros, pero el Señor exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo” ; y ese soplo suave del Señor se convirtió en viento recio el día de Pentecostés, en el que esos mismos apóstoles, fortalecidos por el fuego del Espíritu Santo, salieron por los caminos del mundo a manifestar el amor de Dios y a plantar la Iglesia como sacramento de salvación en todos los países del mundo. Esta es nuestra misión queridos hermanos y hermanas, misión que sólo podemos realizar contando con la fuerza del Espíritu de Dios, que hoy imploramos para todos de la mano de nuestra Madre la Virgen del Rocío.

HOMILÍA MISA CRISMAL 2011

Martes Santo, 19 de Abril de 2011

Queridos hermanos y hermanas, la Misa Crismal nos recuerda que la Iglesia participa de la Unción de su Señor porque está enviada, también como su Señor, a mostrar al mundo el rostro amoroso de Dios. La Unción es para la Misión. Por eso, cuando nosotros hoy celebramos esta consagración del Santo Crisma con el que serán ungidos los bautizados, los confirmados, con el que realmente tomaremos conciencia de que Cristo, el Ungido, nos ha hecho partícipes de su misma Unción, tenemos que reconocer que, esa misma Unción, nos lanza a la misma misión de anunciar el Evangelio a los pobres, de abrir los ojos a los ciegos, las mazmorras a los cautivos y anunciar el año de gracia del Señor. Me gustaría señalar en esta Misa Crismal de este año 2011 la dimensión misionera de toda la Iglesia. Porque la Iglesia ungida es, fundamentalmente, misionera. La Evangelización es su gozo y su responsabilidad.