El coronavirus al otro lado del Atlántico

Antonio Fidalgo es sacerdote de nuestra diócesis de Huelva que, desde el pasado mes de agosto, está en tierras peruanas compartiendo la misión. Allí, en la prelatura de Chuquibamba, atiende una parroquia con algunos anexos y el Obispo del lugar le ha encomendado la dirección de Cáritas Diocesana. Junto a 22 sacerdotes más, atiende una extensión del doble de la provincia de Huelva, desde el nivel del mar a más de cuatro mil metros de altitud que tienen algunos poblados. Desde allí nos escribe para contar como están viviendo esta pandemia en aquellas latitudes.

Un cordial abrazo desde Perú para todos los hermanos de mi querida Diócesis de Huelva y mi oración para unirme en el sufrimiento de todo cuanto está ocurriendo por causa de esta terrible pandemia.

Si me permiten les cuento cómo lo vamos viviendo por Perú. Por aquí por el momento hay algo más de 1000 casos detectados y van aumentando , aunque no en tanta cantidad como en Europa. Si es cierto que se teme que puedan aumentar porque ahora llega invierno y las gripes y cosas así…

La situación es incierta, y aunque se pretende transmitir calma, todos somos conscientes que si llegara a extenderse con fuerza, no habría medios para hacer frente a un gran contagio. El problema en estas tierras se agudiza también debido a la gran población que sufre una pobreza extrema.

Viven totalmente al día y las normas de confinamiento hacen que muchas familias no tengan ni lo más esencial para poder comer.  El gobierno, nosotros desde Cáritas y las parroquias vamos ayudando como podemos a los más vulnerables, a aquellas personas que casi nunca les llegan ayudas, pero también nuestros recursos se van agotando.

Un servidor, como director de Cáritas de la diócesis en la que trabajo, he tomado la decisión de repartir todo el fondo que tenía entre todas las parroquias para que puedan ayudar algo más de lo que ya están ayudando. Sé que no es mucho, pero también creo en aquello de que si ponemos en común los cinco panes y los dos peces que tenemos cada uno, habrá para todos y aún sobrará.

Por cierto quiero agradecer a las personas, parroquias, hermandades e instituciones la ayuda que nos prestan a través de la Asociación Caminos y Quebradas .Una asociación dirigida por personas de Paterna y Escacena del Campo. ¡Gracias a todos!

Aquí seguimos en estado de emergencia , es decir sólo se sale para lo esencial, y en las tardes desde las 17.00 y hasta las 5.00 de la mañana hay toque de queda y nadie puede estar en la calle . Hoy mismo nos han puesto otra medida que dice que para salir a comprar o gestión de emergencias, los hombres y mujeres pueden salir en días alternos y los domingos nadie.

Pues nada hermanos, recemos para que esta maldita enfermedad se pueda controlar pronto. Desde Perú os envío mi oración y ánimo. Un fuerte abrazo.

Si quieres colaborar con esta misión, puedes hacerlo a través de la Asociación Caminos y Quebradas (660 263 377 – Mari Gómez).

 

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