Las costureras de Dios en la trinchera para luchar contra la pandemia

Hermanas de la Caridad de Santa Ana, voluntarias de numerosas cáritas parroquiales repartidas por toda la provincia o las Madres Agustinas de Huelva son alguno de los ejemplos de estas mujeres que ponen su arte y esfuerzo para ayudar en esta lucha.

Las hermanas de la Caridad de Santa Ana en Huelva se han propuesto luchar contra el coronavirus, dentro de sus posibilidades. Algunas son mayores, otras tienen algunas convalecencias, pero eso no les impide erigirse como costureras de Dios, fabricando mascarillas que luego serán enviadas a los hospitales.

Lo hacen ayudadas por el capellán del Hospital Vázquez Díaz de Huelva, Juan Manuel Arija, quien les aporta el papel con el que las realizan, siendo después esterilizadas y puestas a punto para su uso en el hospital.

Ayudar a los enfermos es algo que forma parte del carisma de las estas hermanas, que ya lo hicieron en la Guerra de la Independencia y que continúan hoy, trabajando en pastoral de la salud en distintos ámbitos.

La hermana Ana cuenta que “siempre estamos dispuestas a estar donde más nos necesitan. Nos gustaría estar en el hospital, pero no nos lo permiten, ya que algunas son más mayores y otras tenemos alguna otra cosilla que nos impide estar ahí. Haciendo las mascarillas ayudamos. Haremos esto y lo que nos manden”.

La congregación de Hermanas de la Caridad de Santa Ana surge en Zaragoza el 28 de diciembre de 1804, con la llegada al Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia del P. Juan Bonal y María Rafols con once mujeres más para atender la llamada de la junta que regía el hospital. Ellos dos fundaron la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, para que a la manera de las Hijas de San Vicente de Paúl en Francia, se ocupara ante todo de la atención a los enfermos.

Las Agustinas imprimen viseras para ayudar contra el coronavirus

Otras de las iniciativas que han surgido en nuestra diócesis en este sentido ha sido la de las Madres Agustinas que están aprovechando la máquina impresora de 3D con la que cuentan en el colegio que regentan, Santa María de Gracia, para la actividad extraescolar de robótica que ofrecen a sus alumnos, nada más y nada menos que para imprimir viseras que, una vez montadas con el frontal de acetato, podrán ser usadas por el personal sanitario.

Sor María de Jesús contaba, en una entrevista concedida en el tiempo local de Herrera en COPE el pasado lunes, cómo ha surgido esta iniciativa. Las viseras impresas se destinan a los hospitales y residencias de Huelva a través de la empresa FABI que ha sido la diseñadora del prototipo y quien les ha facilitado el modelo para la impresión.

Aunque, según la religiosa, la aportación es muy humilde, ya que el proceso de impresión es lento, lo importante es sumarse a esa cadena de ayuda e iniciativas que dan aliento y ánimo a las personas, especialmente los que están en primera línea de batalla o sufriendo la enfermedad. Las agustinas siguen, ademas, atentas a su labor educativa con sus alumnos del colegio, acompañando a las familias y doblando su tiempo de oración habitual.

Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.

Comments are closed.