La Rábida se colmó de alegría para despedir el Plan Diocesano de Evangelización

Y la alegría se instaló en La Rábida. Fue el pasado sábado, 28 de septiembre, cuando personas venidas de todos los rincones de la diócesis acudían a la llamada de nuestro obispo, José Vilaplana Blasco, para participar en el encuentro que echaría el telón del Plan Diocesano de Evangelización vigente (2015-2019), con el título “La alegría de ser y vivir como cristianos hoy en Huelva”.

Desde las diez de la mañana, en autobuses y en coches particulares, fueron llegando fieles al escenario natural donde, pasados unos minutos de las once, empezaba el acto presentado por los periodistas Manuel Jesús Montes y Saray Acosta, quienes enseguida cedieron las palabras a nuestro Pastor.

La jornada continuó con los testimonios de personas que ayudarían, desde su experiencia, a profundizar en la incidencia del Plan Diocesano en cada una de las vicarías en las que se enmarcan las diferentes acciones (Transmisión, Celebración y Testimonio).

En el caso de la Transmisión de la Fe, se resaltaron los esfuerzos realizados en el ámbito de la iniciación cristiana, la formación permanente o la búsqueda de nuevos agentes que revitalicen las comunidades cristianas y la vivencia en las parroquias. El profesor Julio González Ceballos, la profesora y catequista Gema Ramírez y el matrimonio formado por Juan José de la Hoz y María Teresa Gómez (Movimiento Familiar Cristiano), fueron las personas que intervinieron, dejando constancia del trabajo realizado y de los retos pendientes.

En el ámbito de la Celebración de la Fe, se recordó que el Plan Diocesano de Evangelización contemplaba “acompañar y ayudar a las Hermandades y Cofradías a profundizar en las notas esenciales de sus estatutos: el culto público (liturgia), el culto devocional, la caridad y la formación para crecer en la fe y dar testimonio en la vida cotidiana”. Además, se habló de la connotación social de los sacramentos, algo que va asociado a la fiesta, pero que hay que llenar de contenido para que tenga el verdadero sentido cristiano. En este punto, la experta en Liturgia, María del Carmen Serrano; Pepa Sosa, en representación de hermandades de gloria; y Manuel Jesús Rodríguez, por hermandades de penitencia, fueron quienes ofrecieron su testimonio.

Y ya en el plano del Testimonio de la Fe, la promoción de las personas, más allá del asistencialismo o la generación de procesos orientados a esta promoción integral adquirieron protagonismo. Juan Manuel Breva, responsable del Programa de Exclusión de Cáritas, acompañado por Cheik y Abdulai, usuarios de Cáritas Diocesana; José Ayala y Ángela Rodríguez, en representación de la parroquia de San Sebastián; y el joven matrimonio de Cursillos de Cristiandad, Judit Pérez y Francisco José Rodríguez, fueron los participantes.

Cabe señalar que los cantos de un coro de africanos y colaboradores del Secretariado de Migraciones (dirigidos por Emilio Muñoz Jorva) y las piezas interpretadas por miembros de la Agrupación Juvenil Sagrada Cena, sirvieron de bisagra entre los testimonios de cada una de las vicarías.

Tras un breve descanso, se inició la Eucaristía, presidida por el Obispo y concelebrada por el clero diocesano, con el acompañamiento al canto de un coro creado exclusivamente para este evento con personas de diferentes parroquias de la diócesis, bajo la batuta del director del coro de la Catedral, Sergio Lazo.

En su homilía, D. José Vilaplana invitó a continuar la misión porque el Plan Diocesano de Evangelización concluye, pero “nunca se termina la tarea de evangelizar en los círculos más cercanos a nosotros y más allá de las fronteras de nuestro país”, aludiendo al Mes Misionero Extraordinario que ha convocado el Papa este octubre.

También subrayó que debemos preguntarnos: “a través de mi boca, de mi testimonio, quien se encuentre conmigo…, ¿percibe la buena noticia? ¿percibe el anuncio de que Dios le ama? ¿percibe el anuncio de que Dios ha dado la vida por él? ¿que Cristo está vivo y sabe curar nuestras heridas y sanar nuestras enfermedades?”, a lo que añadió que “cada uno de nosotros debe sentir esa responsabilidad de evangelizar en el ámbito de la familia, de la profesión, de la vecindad, en los pueblos pequeños y en los barrios de las ciudades grandes, dondequiera que estemos: vivamos el Evangelio y se difundirá”.

Tras la celebración eucarística, se dieron a conocer los objetivos para el próximo curso: los jóvenes y la formación permanente del clero. Este encuentro, en el que se han dado cita unas 1.500 personas, ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Palos de la Frontera, la Fundación Caja Rural del Sur, el Puerto de Huelva, El Corte Inglés, Coca Cola, Aqualon y Cope Huelva.

Fotos: J.M. Canterla/Diócesis de Huelva
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