Andrés Carmona y José Jesús Martín, nuevos sacerdotes para nuestra diócesis

Nuestro obispo, José Vilaplana, ha ordenado esta mañana en la Santa Iglesia Catedral a dos nuevos presbíteros para nuestra diócesis. Se trata de José Jesús Martín Zamora y Andrés Carmona Calero, quienes se ponen al servicio de la labor pastoral en la Diócesis de Huelva, tras su etapa como diáconos, desde que fueran ordenados el pasado 23 de junio de 2018.

Durante su homilía, nuestro Obispo les ha dado tres consejos: “que el ser ordenados no os haga olvidar que, antes que nada, sois discípulos” y “no dejéis enfriar el amor primero”. Por otro lado, “sed testigos del Cristo Vivo, procurando  que todo lo que sois y hacéis lleve al Pueblo de Dios a encontrarse con un Dios de Vida” y, por último, “sed, como lo fue San Juan de Ávila, sacerdotes santos y maestros de santos, porque el Maestro sólo es el Señor, pero Él os llama a servir al Pueblo Santo de Dios para que cada uno pueda responder a la vocación a la que haya sido llamado”.

José Jesús Martín Zamora tiene 43 años y es natural de Isla Cristina. Tras su ordenación como diácono fue destinado a la parroquia Beata Eusebia Palomino de la capital, donde ha estado los últimos once meses. Cuenta con estudios previos a su incorporación, en 2012, al Seminario Diocesano (donde ha cursado estudios superiores en Filosofía y Teología). Es licenciado en Bellas Artes y ha trabajado como diseñador gráfico, como monitor de dibujo y pintura y como formador ocupacional. Andrés Carmona Calero es de Escacena del Campo y tiene 24 años. Durante sus años de estancia en el Seminario, ha completado su formación filosófica y teológica. Además, estos últimos meses ha desarrollado el diaconado en la parroquia Mayor de San Pedro de Huelva.

Andrés Carmona señala que “el que entró en el Seminario no es el mismo que ha salido, porque el Señor va trabajando y se sirve de muchas cosas que a veces nos gustan más y otras menos, pero si lo vemos desde la perspectiva de que es Dios el que va trabajando y quien te va guiando, todo es más llevadero. Aun así, de lo que uno pensaba que era un cura antes de entrar en el Seminario -y antes de conocer en profundidad lo que conlleva servir al Señor desde este ministerio- a lo que uno se encuentra cuando sale, va un mundo”.

Por su parte, José Jesús Martín no quiere definirse en un estilo pastoral, ya que “no se trata de tener un perfil concreto de sacerdote, sino de serlo según las circunstancias te vayan marcando. Tenemos que adaptarnos, pero estando con Jesucristo nos dejaremos llevar”.

Con estas ordenaciones, ya son 94 los presbíteros con cargo parroquial con los que cuenta la diócesis (83 sacerdotes seculares y 11 religiosos), mientras que sin cargo parroquial suman 50 (36 seculares y 14 religiosos).

 

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