Próxima inauguración de la exposición “Cor Iesu. La devoción al Corazón de Jesús en la Diócesis de Huelva”

En este año en que se conmemora el centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús por el rey Alfonso XIII en 1919, y los cincuenta de la consagración del Seminario Diocesano por el Siervo de Dios José María García Lahiguera en 1969, el Obispado, a través del departamento diocesano de Patrimonio y el Monasterio Santa Clara de Moguer, organiza, en el mismo una exposición titulada “Cor Iesu. La devoción al Corazón de Jesús en la Diócesis de Huelva”, que abrirá sus puertas el próximo viernes, 15 de marzo, y se prolongará hasta el 20 de abril.

En tres salas o espacios expositivos, quedará estructurada esta muestra: I. “El Costado abierto”, en la que se trata sobre la fundamentación teológica y patrística de la devoción. II. “He aquí el Corazón que tanto ha amado”, que describe la evolución iconográfica de esta devoción en nuestra diócesis. Y III. “Venga a nosotros tu Reino”, en la que se muestra algunos ejemplos de la repercusión pastoral y social de esta devoción en la diócesis.

Patrocina la exposición la Fundación Caja Rural del Sur y colaboran además de las parroquias, conventos y particulares, El Corte Inglés.

El Corazón de Jesús en los orígenes de la vida diocesana.

La diócesis de Huelva fue creada por la Bula “Laetamur Vehementer” de Pío XII, el 22 de octubre de 1953, mucho después que el Concordato de 1851 planteara la necesidad de adecuar los límites diocesanos a la nueva administración provincial tras la supresión de los señoríos.

Todavía en sus orígenes, el año 1955, la diócesis onubense es consagrada al Inmaculado Corazón de María, con motivo de la Semana Mariana Diocesana, que concentró el 8 de diciembre, a las más veneradas imágenes de la Santísima Virgen de la geografía provincial en la capital. Con motivo de dicho acto, también se consagró la provincia de Huelva a María, por boca de su Gobernador Civil, que en la fórmula utilizada pedía que se asegurara en cada alma “mediante el reinado del Corazón adorable de tu Hijo Divino” su reinado en toda la provincia.

El primer Obispo de Huelva, D. Pedro Cantero Cuadrado, fomentó la práctica de los Primeros Viernes de mes en honor del Deífico Corazón. Para ello autorizó la celebración de una misa vespertina, cuando todavía no era de uso corriente, en la tarde de los primeros viernes en la Catedral onubense de La Merced. También fue el Obispo Cantero el que erigió dos nuevas parroquias dedicadas al Corazón de Jesús en Mina La Zarza, de Calañas, en 1956 y en Las Cefiñas, de Almonaster la Real, en 1958.

Monseñor Cantero Cuadrado, en el mismo año en que Pío XII escribió la encíclica “Haurietis Aquas”, que trata sobre el culto al Sagrado Corazón, mandó que en la fiesta de Cristo Rey del año 1956 se renovara la consagración al mismo en todos los templos de la diócesis. Bajo los auspicios y la protección del Corazón Eucarístico de Jesús se inició igualmente el Primer Congreso Eucarístico Diocesano, que tuvo gran repercusión en todos los arciprestazgos y parroquias, en el año 1961, mientras la diócesis se iba formando espiritual y materialmente.

También, con motivo del décimo aniversario de la fundación de la misma, el Obispo Cantero escribía en la Carta conmemorativa: “…yo pido al Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Inmaculada Madre María Santísima, que, en esta coyuntura histórica tan propicia, sepa y pueda infundiros a todos (…) una ilusión celeste, un ideal levantado…”.

Testimonios devocionales en la iconografía.

Una de las mejores muestras, aunque poco numerosa, es la de la iconografía del Sagrado Corazón. Una de las representaciones más antiguas de esta devoción pudiera ser la que aparece en un medallón, con el trigrama de JHS, que exhibe el retablo mayor de la Iglesia del Monasterio de San Juan Bautista de las MM. Carmelitas de Villalba del Alcor, realizado por Fernando de Barahona entre 1683 y 1686.

Una de las esculturas más antiguas del Sagrado Corazón en la diócesis, la imagen del Niño Jesús de la Divina Pastora de Galaroza, cuya túnica abierta, muestra el corazón llameante, al que señala con sus manos, enseñándolo a un corderillo, símbolo del rebaño evangélico. Dicho grupo escultórico, realizado en madera y telas encoladas y policromadas, es obra de Cristóbal Ramos, de 1797.

Del imaginero Sebastián Santos hay varias esculturas en la capital diocesana: de 1930 es la del titular de las Escuelas del Sagrado Corazón de Jesús, fundadas en 1908 por el Beato Manuel González junto a Manuel Siurot, que la encargó al escultor de Higuera de la Sierra para presidir dicha institución, y que hoy se venera en la capilla de la actual sede, en el antiguo Seminario Mayor de Huelva. De 1936 tiene otra en Almonte, presidiendo el Sagrario, imagen que ilustra ahora el cartel de esta exposición que mostrará estas imágenes, documentos y otros ornamentos litúrgicos o devocionales de gran riqueza patrimonial y catequética.

Juan Bautista Quintero,
comisario de la exposición

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