La familia unida celebra su fiesta

Una auténtica fiesta de la familia diocesana. Eso fue lo que se vivió el pasado sábado en el Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Jesús, cuyo edificio abrazó una representación de grupos y movimientos de nuestra Iglesia local, que se unieron para celebrar junto a nuestro obispo, José Vilaplana, un día en el que cuestionarse desafíos y progresos, en lo que fue el X Encuentro Diocesano de la Familia. D. José habló de la familia como «una célula fundamental de la sociedad y de la Iglesia», al tiempo que indicó como necesaria una esperanza que «nos ayuda a mirar los problemas, pero a saber que, con la fuerza del Resucitado, que está presente en nuestros corazones, podemos buscar la luz que también está siempre presente, fijándonos más en esa posibilidad de vivir la alegría del Evangelio, que es la que puede ser contagiosa e iluminar un mundo marcado por la crisis moral y económica, entre otros aspectos que nos afectan y ante los que tenemos que ser testigos de esperanza».

Por su parte, el delegado diocesano para la Familia, José Antonio García Morales, quiso subrayar «la cantidad de gente que observo con ganas de trabajar y con muchos propósitos de seguir adelante. Esta familia diocesana, que aspira a estar cada día más unida, goza de un estado de salud bastante aceptable, aunque haya aspectos que mejorar».

La mañana se inició con la acogida de nuestro Pastor, presentación de las Jornadas y oración y continuó con la conferencia de nuestro vicario general, Francisco Echevarría, que habló de los “Desafíos actuales de la Familia a la luz de la Evangelii Gaudium”. En esta línea, destacó, entre otras claves, que hace años «la transmisión de la fe se hacía desde la familia, la escuela y la parroquia y la sincronización de los tres ámbitos hacía innecesaria la iniciación cristiana. Hoy en día, la familia ha delegado esa responsabilidad en la catequesis y la clase de religión encuentra cada día nuevas y mayores dificultades». Por todo ello, añadió, «la catequesis requiere una renovación profunda».

Inmediatamente después se abrió el espacio en el que los diferentes grupos y movimientos expusieron sus proyectos, programas y actividades, a través de diferentes stands, entre gestos de alegría y comunión.

Posteriormente, se inició la Eucaristía, a la que se unió también nuestro obispo emérito, Ignacio Noguer Carmona.

La fiesta continuó con el almuerzo y las obras que interpretó la agrupación teatral Álvarez Quintero.

Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.

Comments are closed.