El Obispo invita a la Diócesis a trabajar como San Leandro para que la fe sea conocida, celebrada, orada y vivida

La Santa Iglesia Catedral acogió ayer martes una Eucaristía con motivo de la festividad de San Leandro, Patrón de la Diócesis de Huelva. Presidida por nuestro obispo, José Vilaplana Blasco, y concelebrada por nuestro obispo emérito, Ignacio Noguer Carmona, vicarios y numerosos sacerdotes de la diócesis, la celebración se inició con la bendición de la imagen del Santo, obra del escultor palmerino Martín Lagares, que quedará expuesta para su veneración en la Catedral.

En su homilía, nuestro Pastor invitó a los miembros de la Iglesia diocesana de Huelva a “trabajar y esforzarnos para que la fe católica se reavive y para que sea conocida, celebrada, orada y vivida”, tal y como hizo San Leandro “un intrépido servidor de la fe católica que percibió que la fe en Jesucristo no era plenamente aceptada en los pueblos de la España visigoda”. Los argumentos arrianos impedían que todos los pueblos profesaran un mismo Credo, al no reconocer la divinidad de Jesús. De este modo, según añadió nuestro Obispo, “él trabajó para que todos reconocieran a Jesús como Hijo de Dios, de la misma naturaleza que el Padre, y consiguió que la Iglesia fuera Una en su fe”. D. José Vilaplana quiso enfatizar su labor poniendo voz a las palabras pronunciadas por San Leandro en su homilía en la clausura del Concilio III de Toledo (año 589).

A este respecto, Monseñor José Vilaplana quiso exponer el peligro existente para la fe en la actualidad, debido al fenómeno conocido popularmente como “fe a la carta”, que consiste en “no aceptar íntegramente el Credo que nos ha transmitido la Iglesia, sino seleccionarlo según nuestros gustos”. Además, resaltó que San Leandro “ayudó a descubrir la integridad de la fe y nosotros nos debemos esforzar en este momento para que aceptemos el depósito que se nos ha comunicado”. Por lo tanto, la fe “no es una invención humana, no es opinión de cada uno que lo descubre o lo adapta a su manera, sino aceptar al amigo Jesucristo, el único que nos puede dar a conocer a Dios porque es de la misma naturaleza del Padre”.

La celebración del Año de la Fe y lo que supuso para la integridad de la misma la figura de San Leandro es uno de los motivos por los que se ha celebrado con una especial solemnidad esta festividad en el presente curso pastoral, enmarcado en el tercer año del Plan Diocesano de Evangelización. Uno de los objetivos principales del curso es, precisamente, fomentar el sentido de “diocesaneidad”. San Leandro debe ser “modelo e intercesor” y debemos sentirnos “contentos, esperanzados y estimulados por su ejemplo que, como Pastor de la Iglesia, se desvivió por cuidar la fe de su pueblo, para buscar siempre la unidad y, aunque tuvo que padecer persecución y muchas dificultades, se entregó con entusiasmo para servir al Buen Pastor”.

Otro aspecto que resaltó del Patrón de la Diócesis fue su tesón a la hora de lograr que se reconociera a Jesucristo como hijo de Dios. Así, subrayó que, de una manera casi imperceptible, “muchos de nuestros contemporáneos acaban por aceptar a Jesucristo solamente como un personaje importante de la historia, pero no como Hijo de Dios. Es fácil, a veces, aceptar sólo la dimensión humana de Cristo, pero la fe supone aceptar a Cristo como verdadero hombre y como verdadero Dios”.

La fe profesada e íntegramente aceptada “lleva a la unidad, que produce como fruto la caridad”, destacó. En esta línea, debemos ser en el mundo “personas que, porque reconocemos a Dios como Padre, no podemos quedarnos indiferentes ante hermanos nuestros que sufren por no tener trabajo o porque corren el riesgo de perder su hogar”.

En los comienzos de la creación de la Diócesis, el Papa Pío XII, con fecha de 14 de junio de 1954, declaraba a San Leandro Patrón principal de la Diócesis de Huelva, de manera que su fiesta litúrgica quedó establecida el 13 de noviembre. Con la solemnidad de esta celebración, se pretende resaltar la figura insigne de San Leandro como Patrón de la Diócesis. Ciertamente, esta festividad ha estado muy olvidada desde el punto de vista celebrativo. Para la comunidad diocesana –fieles, asociaciones cristianas, movimientos apostólicos, parroquias, etc- San Leandro es un desconocido.

Nuestro Obispo y el escultor Martín Lagares posan junto a la imagen de San Leandro

Para realización de este trabajo Martín Lagares ha utilizado resina policromada. Se trata de una imagen relicario de tamaño natural que expresa “la constancia de su labor pastoral, a favor de la unidad de la Iglesia”, según ha descrito el escultor. La reliquia procede del cuerpo de San Leandro que se venera en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

 

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