EL DOMUND, SIEMPRE ACTUAL



El DOMUND: siempre actual

                Queridos hermanos y hermanas:

Cada año el DOMUND quizás nos trae recuerdos de infancia, como si se tratara de una campaña que nos acompañó cuando éramos pequeños y participábamos en ella con huchas que representaban las distintas razas humanas.

Curiosamente, este domingo mundial para la propagación de la fe no envejece. Su llamada sigue golpeando nuestra conciencia y nuestro corazón, y es un fuerte aldabonazo, para que nos preguntemos si nuestro testimonio cristiano está despierto o adormecido. Y esto, ¿por qué?

La respuesta es clara. Los hombres tienen necesidad de Dios, de reconocer al Dios que nos ha creado y de acoger su amor, manifestado en la humanidad de su Hijo Jesús. Cuando Dios desaparece del horizonte del hombre, el hombre pierde su fundamento y vive una peligrosa desorientación.

El lema del DOMUND de este año es: “Queremos ver a Jesús” (Jn 12, 21). Una frase antigua y, sin embargo, totalmente actual. Esta petición, “queremos ver a Jesús”, se la hicieron unos griegos al apóstol Felipe, días antes de la Pasión del Señor. Esta misma frase la utilizó el Papa Juan Pablo II, al iniciar el nuevo milenio, recordándonos que: “los hombres de nuestro tiempo, quizás no siempre conscientemente, piden a los creyentes de hoy no sólo “hablar” de Cristo, sino en cierto modo hacérselo “ver”. (NMI nº 16 ). Los cristianos, como Felipe, hemos de acoger este anhelo y hacer todo lo posible para que todos los hombres y mujeres de la tierra puedan encontrarse con Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida (cfr. Jn 14, 6-9).

Ningún cristiano puede sustraerse a esta tarea, pero todos sabemos que hay algunos hermanos nuestros, los misioneros y misioneras, que dejando su casa y su país, generosamente, se han puesto en camino para llevar la Buena Noticia del Evangelio hasta los últimos rincones de nuestro mundo. Y, con la Buena Noticia, van siempre cargados de frutos de amor. Según datos de las Obras Misionales Pontificias del pasado año, un total de 17.515 misioneros y misioneras españoles están difundiendo el Evangelio por todo el mundo.

He podido experimentar personalmente, en mis viajes a países de misión, cómo la llegada del Evangelio a los diferentes lugares ha sido, y sigue siendo, una fuente de humanización, de solidaridad, de dignificación de la persona humana, de trabajo por la paz.

Sigamos cooperando, queridos hermanos y hermanas, en esta campaña del DOMUND con nuestra oración y ayuda en la medida de nuestras posibilidades, con entusiasmo renovado “como si fuéramos niños”.

Agradezco sinceramente la colaboración que siempre mostráis en ocasiones como ésta, y os bendigo con todo afecto en el Señor.

α José Vilaplana Blasco
Obispo de Huelva

Huelva, 18 de octubre de 2010, Fiesta litúrgica de San Lucas evangelista.

Esta entrada fue publicada en Escritos Pastorales. Guarda el enlace permanente.

Comments are closed.