CRECIENDO JUNTOS. CARTA INICIO DE CURSO 2009-2010



“Creciendo juntos”

(Carta al inicio del curso 2009-2010)

            Mis queridos hermanos y hermanas:

Durante estos días estamos iniciando las actividades del nuevo curso pastoral. El tiempo es un regalo de Dios, que nos permite crecer como cristianos, empujados por el soplo del Espíritu Santo. Debemos recordar que somos seguidores de Jesús, que nos invita a imitar su ejemplo: “Os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho también vosotros lo hagáis” (Jn 13, 15).

            Cada curso marcamos unos objetivos, que nos ayuden a centrar la atención en algunos aspectos de nuestra vida cristiana que debemos trabajar juntos. Todos nos debemos sentir invitados a una renovación espiritual permanente, que nos haga más disponibles a cumplir lo que Dios espera de nosotros.

Antes de presentaros los objetivos del presente curso, quiero manifestaros mi alegría y gratitud por vuestra respuesta a dos propuestas que os hice el año pasado: la invitación a participar en la “Lectura creyente” de la Palabra de Dios, acompañada de un “gesto solidario” en favor de la Diócesis de Laï (Chad, África).

El resultado económico de dicho gesto ha alcanzado la cifra de 137.761´85 euros (el equivalente a 22.921.643 de las antiguas pesetas). En nombre del Obispo de Laï os manifiesto la sincera gratitud que me ha mostrado en una carta en la que dice que, con nuestra ayuda fraterna, regresó a la misión con renovada esperanza.

Este gesto nos ha hecho mucho bien a nosotros, porque nos ha ayudado a redescubrir la alegría del compartir y ha sido un signo de unidad en nuestra Diócesis.

Los Objetivos pastorales que os propongo para este año -oídos los Consejos, tanto de los sacerdotes como de los laicos- son cuatro:

El primero se refiere a la Iniciación cristiana. Esta tarea es fundamental para la vida de las parroquias. Aprender a ser cristianos es una necesidad permanente, pero especialmente en el momento que vivimos, porque el contexto cultural no favorece la identidad cristiana.

Hemos de descubrir los dones que Dios ofrece en el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, y ser consecuentes en la vida con lo que en ellos se recibe. Padres e hijos debéis crecer juntos en la fe y en el amor, construyendo una verdadera familia cristiana. El nuevo catecismo Jesús es el Señor, os ayudará a conocer y expresar la fe cristiana.

El segundo objetivo se refiere al Año Sacerdotal. El Papa Benedicto XVI, con motivo del 150 aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, ha convocado una año especial de oración por y con los sacerdotes para que crezcan en santidad, “para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo”, y para que el pueblo cristiano valore “la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea”. Decía el Cura de Ars: “Un buen pastor, un pastor según el Corazón de Dios, es el tesoro más grande que el buen Dios puede conceder a una parroquia, y uno de los dones más preciosos de la misericordia divina”. El testimonio de la vida entregada de muchos sacerdotes, es un motivo de alegría para la Iglesia y una fuerza evangelizadora en nuestras Diócesis y cada una de sus comunidades. Ellos son, también, un regalo para el mundo, aunque a veces no se les reconozca.

Este año es una buena oportunidad para que sacerdotes y fieles sintamos también la alegría de crecer juntos, siendo fieles a la vocación que hemos recibido. Así podremos intensificar también nuestra oración, para que no falten las vocaciones sacerdotales y para agradecer al Señor el regalo que nos ha dado de cuatro nuevos jóvenes, que han ingresado este año en nuestro Seminario.

El tercer objetivo nos invita a seguir conociendo la Palabra de Dios, que es luz en nuestro camino. Durante este curso os invito a conocer los Hechos de los Apóstoles, para descubrir los primeros pasos de la Iglesia, conducida por el Espíritu Santo en el anuncio y difusión del Evangelio. Es la misma misión que nosotros hemos de proseguir en este tiempo en el que nos ha tocado vivir. Descubrir cómo los primeros cristianos seguían los pasos de Jesús y experimentaban la alegría de vivir en comunidad -afrontando las dificultades con esperanza, siendo testigos valientes de la Buena Noticia de Jesucristo-, nos dará a nosotros pistas luminosas para abordar el siguiente objetivo.

Este cuarto objetivo consiste en preparar el Plan diocesano de pastoral para los cuatro años próximos, que estarán centrados en la renovación de la parroquia. Con la ayuda de Dios, hemos de trabajar para que nuestras comunidades parroquiales sean evangelizadoras. La parroquia debe ser una comunidad de discípulos, que sigan fielmente las enseñanzas de Jesús, nuestro Maestro; un hogar de hermanos, que experimenten el gozo del amor fraterno, en la comunión y en la corresponsabilidad; y una escuela de testigos, que empujados por el Espíritu Santo salgan al mundo para transformarlo con la savia del Evangelio.

Queridos hermanos y hermanas, como veis tenemos por delante una hermosa tarea, participemos todos con generosidad y esperanza.

Que Dios bendiga vuestros trabajos.

Con mi afecto y bendición.

α José Vilaplana Blasco
Obispo de Huelva

Huelva, 5 de octubre de 2009. Témporas de Acción de Gracias y de Petición.

Esta entrada fue publicada en Escritos Pastorales. Guarda el enlace permanente.

Comments are closed.