CARTA A LOS SACERDOTES. DÍA DEL SEMINARIO.



Huelva, 2 de marzo de 2009

Mis queridos hermanos sacerdotes:

La celebración del Día del Seminario, en torno a la festividad de San José, no puede dejarnos indiferentes o poco motivados para afrontarla con renovada esperanza.

Se trata de nuestro Seminario. Lo hemos de sentir como algo propio y hemos de poner todo nuestro empeño en colaborar con una institución vital para nuestra Iglesia Diocesana.

La oración intensa y confiada, compartida con los fieles de nuestras parroquias, el apoyo económico para la formación de nuestros seminaristas y la inquietud constante y esperanzada de promover una pastoral vocacional en nuestros propios ámbitos, son tres elementos que han de estar siempre presentes en nuestras comunidades cristianas.

Este año deseo subrayar, sobre todo, la responsabilidad que tenemos, especialmente los sacerdotes, de invitar, proponer y acompañar la posible vocación de algunos jóvenes de nuestras comunidades. El Señor nos ha encargado cuidar como pastores a las personas que nos ha encomendado, y lo estamos haciendo con dedicación y empeño, pero tenemos que añadir a esta entrega la búsqueda de quienes puedan continuarla en el futuro. ¿No lo hicieron así Pablo y los demás Apóstoles?

Encomendemos al Señor, con firme esperanza, este reto, y no dejemos de invitar personalmente a algún joven de nuestro entorno a servir a la Iglesia como sacerdote, descubriéndole que Jesús, no sólo merece la pena, sino que merece la vida, la entrega de toda la vida por Él y por los hermanos.

Confiando siempre en vuestra colaboración, os saludo con todo afecto en el Señor, Buen Pastor.

α José Vilaplana Blasco
Obispo de Huelva

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